Declaración Artística

En repetidas ocasiones he intentado definir con claridad la esencia de mi obra. Dicha esencia resulta fundamentalmente indefinible por el hecho de estar en constante permutación. Sin embargo, puedo aseverar que la presencia de la figura y el sentir humano, han permanecido presentes yestrechamente ligados a mi obra y a su naturaleza. Quizás entonces me atreva a decir, que la esencia de mi obra yace en la naturaleza humana, aunque este término resulte aun más difícil de dilucidar.

Esa “naturaleza humana” a la que me refiero, ha impulsado mi obra a una constante fluctuación entre lo sublime y lo visceral, influyendo en lo básico del sentir humano, en su soledad y condena, en su concomitancia y su redención.

El arte para mí, tiene como función principal, documentar de manera pictórica esta constante fluctuación de la vida. Esos encuentros y desencuentros que a diario surgen en ella, actúan como fuente primordial de mi inspiración. El ser humano, en su estado de gracia, es tan importante como en su vileza ya que esto forma parte esencial del balance impecable de la vida.

Generalmente mi proceso creativo es un proceso que ocurre intuitivamente. Se desarrolla a medida que voy construyendo imágenes, sin previa contemplación de las mismas, y finaliza ya cuando las imágenes encuentran un sentido propio y todo cuadra en el espacio que invaden. Ese proceso creativo en el cual me sumerjo, retoma historias, imágenes, frases, sensaciones para plasmarlas con sus causas y efectos en ese espacio que al final, viene siendo la suma de mi interacción humana, y su naturaleza.

Venice Beach, California